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EN EL NOVIAZGO

La forma en la cual el hombre y la mujer conciben el amor determina el tipo de relación que establecen cuando tienen una pareja, pero no siempre se tiene claro cuál es la delgada línea que separa el amor de la violencia.

La violencia casi siempre está oculta, disfrazada de amor, los signos son casi invisibles, se confunden algunas conductas controlado- ras como muestras de afecto, ya que éstas se enmascaran sutilmente, siendo las más peligrosas y difíciles de detectar a tiempo y en la pareja.

En 2001 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó que 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo; la profesora María del Rosario Silva Arciniega, de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), manifestó que 73% de los mexicanos entre 15 y 24 años con relación de pareja han sido víctimas de agresiones psicológicas, 15% de violencia física y 12% ha vivido al menos una experiencia de ataque sexual.

En la adolescencia se inician las primeras experiencias en las relaciones de pareja, pero debido a sus cambios físicos y psicológicos éstas se vuelven intensas y pasionales, las emociones se intensifican y, el sentido idealista que generan, los lleva a sentir que están viviendo el gran amor de su vida. Por otro lado, cuando terminan o se alejan, sienten las decepciones más tormentosas.

Como escribe Reyes (2003): “Idealmente el noviazgo correspondería a una etapa de la vida en que la pareja se conoce, descubre similitudes, afinidades, valores y en la que el amor se manifiesta de múltiples formas”, pero no siempre se llega a esto.

En México son escasos los estudios realizados sobre violencia en la etapa del noviazgo, uno de los más importantes es la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo (ENVINOV) aplicada en 2007 por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) y el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) con personas de ambos sexos que oscilaban entre los 15 y 24 años, detectándose que 76% sufrió episodios de violencia al menos una vez en el noviazgo, 6,8% dijo haber sufrido violencia física por parte de su pareja actual o en los últimos 12 meses previos a la entrevista: 2,9% por parte de las mujeres y 10,3% proviene de los hombres; 39,4% padeció violencia emocional: 35,8% de mujeres y 42,7% de hombres; 8,2% sufrió violencia sexual: 38,4% de las mujeres y 46,1% de los hombres.

Como puede verse en las cifras anteriores, más de la mitad de hombres y mujeres que se encuentran en estas edades han sufrido algún tipo de violencia en el noviazgo y en la mayoría de los casos continúa en la vida conyugal.

Algunos autores sugieren que las características que fomentan el maltrato en el noviazgo tienen que ver con que los adolescentes no están suficientemente preparados para responder a los problemas que se les presentan durante la relación, la falta de comunicación efectiva, el que no identifiquen los actos de control y los celos exacerbados, confundiéndolos con un gran interés y deseo de protección por el otro.

Velázquez (2011) define a la violencia en el noviazgo como “la forma de imponer normas y valores de convivencia, a través del uso de la fuerza física o manipulación psicológica, con el fin de controlar al otro integrante de la pareja”.

Debe erradicarse la idea que tienen algunos adolescentes y jóvenes de que los jaloneos, insultos, cachetadas, acusaciones injustas, imposiciones, etcétera, tienen que estar presentes en las relaciones afectivas, pues muchas de estas manifestaciones se ven reforzadas en el hogar, con sus amistades y en los medios de comunicación, como la televisión.

De acuerdo con Castro y Riquer (2006), en la mayoría de las parejas que experimentan violencia, ésta se manifiesta desde el inicio de la relación.

La violencia puede darse en ambas direcciones, del hombre hacia la mujer y viceversa, aunque en México quienes más la sufren son las mujeres, como lo consignan estudios de este tema. Aunque sólo muestran una parte de la realidad porque se sustentan en el porcentaje de denuncias ejercidas por el sexo femenino o por las encuestas que marcan que la violencia en el noviazgo es mayormente ejercida por los hombres. Sin embargo, las mujeres, valiéndose de formas de control como chantajes sentimentales y manipulación, también la ejercen.


La violencia en el noviazgo es imponer normas y valores a través del uso de la fuerza física o manipulación psicológica.


Dr. José Óscar Aldana Torres

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