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¿El fitness boutique está muriendo?

Las lecciones que Síclo nos deja sobre cómo crecer en un mercado de nicho.

Hace unos días me apareció un TikTok de Florina Ibarrola hablando del cierre de Clymb, de Pau Zurita, y de algunas sucursales de Síclo, planteando si el fitness boutique está perdiendo relevancia o solo estás marcas no supieron mantener la innovación.

Y no coincido con su análisis, y hago un disclaimer rápido: llevo prácticamente 11 años yendo a Síclo, sigo tomando entre 3 y 5 clases por semana y quienes me conocen saben que difícilmente me pierdo una clase de Tony o Memo.

Pero más que defender la marca, creo que es un gran caso para hablar de arquitectura comercial: y es que entender qué mercado tienes, cómo ganas dinero, por qué canales vendes, qué más puede comprarte tu cliente y qué tienes que cuidar cuando quieres crecer.

Tu mercado tiene un límite

En México, 41.7% de la población hizo algún deporte o ejercicio en su tiempo libre durante 2025 y alrededor de 7.2 millones de personas utilizan gimnasios y centros de entrenamiento: apenas 5.6% de la población, y adentro de esto todavía están gimnasios low cost, clubes, cadenas tradicionales, estudios premium y hasta clases en parques públicos ósea que el fitness boutique es una burbuja dentro de otra burbuja.

Y es que una clase de alrededor de 300 pesos varias veces por semana tampoco puede convertirse en un producto masivo sin cambiar algo y eso mismo tendríamos que saber de cualquier negocio: cuánto mide realmente tu mercado, cuánto puede gastar y hasta dónde puedes crecer con la propuesta que tienes hoy.

Porque llega un punto donde tienes que elegir entre seguir siendo muy nicho, subir precios o abrir el mercado.

La exclusividad también tiene un costo

Parte del argumento del video es que Síclo ya no se siente tan exclusivo como antes y probablemente, pero abrir el negocio también forma parte de crecer. Lo mismo pasa si fabricas pocas piezas, atiendes personalmente a cada cliente o vendes únicamente por recomendación, ese nivel de control funciona hasta cierto tamaño.

En arquitectura comercial la pregunta sería: ¿qué parte de tu propuesta genera valor y qué parte simplemente limita tu capacidad de crecer?

No tienes que perder todo lo que te hizo premium, y sí necesitas saber qué puedes abrir, qué puedes estandarizar y qué tienes que proteger.

Un intermediario tiene que mejorar tus números

El video también plantea que Síclo llegó tarde a plataformas como Fitpass y yo lo veo al revés, mientras que podía vender directamente todas sus clases, controlar al cliente y quedarse con todo el margen, tenía sentido sostenerlo. Y que otros estudios estuvieran antes en Fitpass no significaba que Síclo tuviera que entrar.

Ahora bien una bicicleta vacía cuando empieza la clase vale cero, ahí un intermediario puede ayudarte a monetizar capacidad que de otra manera perdiste. Pero en otro negocio puede ser stock parado, espacio de almacén, una máquina sin producir o horas de equipo sin facturar.

Entonces las preguntas que tenemos que hacernos son: ¿cuánto te cuesta tener esa capacidad sin utilizar?, ¿cuánto margen entregas al intermediario?, ¿qué inventario le das?, ¿y cómo evitas que el cliente que hoy te compra directo migre al canal que te deja menos dinero?

Incluso puedes diferenciar la experiencia, y muchos lo saben si reservas directo eliges bicicleta; si llegas por otro canal, aceptas la disponibilidad que quede, eso también es arquitectura comercial.

Tu cliente ya está comprando otras cosas

En el video se habla del crecimiento de fuerza como si estuviera sustituyendo al cycling, yo sigo haciendo entre 3 y 5 clases de Síclo por semana y también hago fuerza y otras disciplinas, y sí mi consumo se repartió.

Durante 2025 crecieron en ClassPass Pilates, barre, yoga, fuerza y también cycling, para un negocio, la pregunta es muy sencilla: ¿qué más está comprando tu cliente y cuánto de ese gasto podrías capturar tú? Síclo respondió ampliando su ecosistema con Fuerza, Barre, Kentro, Box, Run y otras opciones. En otra empresa puede ser una nueva presentación, mantenimiento, otro servicio o una línea complementaria porque muchas veces crecer empieza por venderle mejor al cliente que ya tienes.

Crecer también obliga a soltar

Más sucursales, coaches, disciplinas y clientes significan más puntos donde puedes fallar, por eso necesitas saber qué no puedes permitir que se deteriore. En Síclo puede ser el coach, la experiencia o el mantenimiento, mientras que en tu empresa puede ser la calidad, los tiempos de entrega o el servicio. Y lo mismo aplica a los cierres porque una sucursal puede vender y aun así no justificar la renta, un producto puede vender y dejar poco margen, un cliente puede facturar mucho y consumir demasiada operación. Cerrar, retirar o mover recursos también forma parte de crecer.

Por eso me parece interesante Síclo como caso de arquitectura comercial, lleva once años tomando decisiones sobre mercado, precio, canales, capacidad, clientes, expansión y operación, las mismas que debería tener claras cualquier empresa antes de crecer:

¿Cuánto mercado realmente tienes?

  • ¿Cuánto te deja cada cliente?
  • ¿Cuánta capacidad puedes mantener sin utilizar?
  • ¿Cuándo necesitas un intermediario?
  • ¿Qué más puedes venderle a quien ya te compra?
  • ¿Y qué parte de tu propuesta tienes que proteger mientras todo lo demás cambia?

Ahí empieza una arquitectura comercial que sí puede sostener crecimiento.

Adolfo Hernández
Administrador de Contenidos de 100articulos.com

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