Para lograr esa negociación de conocimientos el maestro debe promover la zona de desarrollo próximo, de este modo su participación en el proceso será directa, creando un sistema de apoyo que Bruner denominó “andamiaje”, en el cual los alumnos transitan. Sin su existencia no podrían aspirar a niveles superiores de desempeño y ejecución en los avances del estudiante, en la adquisición o en la internalización del contenido, sino que se reduciría su participación hasta el nivel de un simple espectador (Guzmán, 2004).

De acuerdo con Vigostky (1978), existen tres maneras en que las herramientas culturales pueden pasar de un individuo a otro: el aprendizaje imitativo, por el que una persona trata de imitar a otras; el aprendizaje instruido, por el que quienes aprenden internalizan las instrucciones del maestro y las utilizan para autorregularse, y el aprendizaje colaborativo, en el que un grupo de compañeros se esfuerza por comprenderse, y durante el pro- ceso ocurre el aprendizaje en y con los pares, en y con los otros.

Con relación a la teoría de Piaget, el desarrollo cognitivo se logra conforme a tres factores: la maduración biológica, programada genéticamente; la actividad, es decir, la capacidad de actuar y aprender sobre el ambiente al adquirir maduración física, y el tercero es la transmisión social, que es el aprendizaje con los demás. Sin esta última tendríamos que reinventar los conocimientos que ya posee nuestra cultura (Woolfolk, 1999).

Piaget descubrió que la interacción social es un factor crucial para el desarrollo cognitivo del individuo; dicha interacción produce la confrontación de puntos de vista diferentes, es decir, el conflicto social donde surgen procesos de mejora en la comunicación, procesos de conciencia, análisis y reflexión sobre puntos de vista diferentes entre iguales que conllevan a reexaminar las ideas propias con las de los demás, lo que produce un desequilibrio (Monereo, 2003).

De acuerdo con Henson (2000), el aprendizaje colaborativo forma parte del modelo constructivista cuyo postulado parte de la idea de la educación como un proceso de socio-construcción, de la apertura a la diversidad y la tolerancia; los alumnos deben trabajar en grupos, colaborar y cooperar empleando una serie de estrategias que les faciliten la interacción y la comunicación, de forma que aporten individualmente al proyecto común, formando una empresa colectiva con el acervo, ideas y creatividad de cada uno de sus miembros.

Leticia Galindo González & Elizabeth Valenzuela González
Leticia Galindo González - Maestra en Educación Ambiental, Sistema de Universidad Virtual, UDG. Elizabeth Valenzuela González - Doctora en Metodología de la Enseñanza, Sistema de Universidad Virtual, UDG.

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